Dinámica sociolingüística y lenguas en contacto en la comunidad de habla de Ayamonte

Diretor: 
Montoro del Arco, Esteban T.
Tipologia: 
Tese
Universidade: 
Universidad de Granada
Ano de finalização: 
2015
Páginas: 
798
Sinopse do conteúdo: 

[Resumen extraído de Teseo. Base de datos de tesis doctorales]

Como continuación de nuestro interés por la situación de lenguas en contacto que se da en la frontera hispano-portuguesa (Memoria de Licenciatura: Introducción al estudio de los occidentalismos (leonesismos y portuguesismos) en andaluz) optamos por estudiar el contacto lingüístico que se produce en el municipio de Ayamonte.
La comunidad de habla ayamontina ofrece, desde el punto de vista sociológico o extralingüístico, elementos de mayor interés que otros pequeños pueblos rayanos, pues se trataba de una localidad de tamaño medio (en torno a 15.000 hab. en el año 1988), un tipo poblacional entre el pequeño núcleo rural y la gran urbe, que era generalmente postergado en los estudios de Sociolingüística; además, la concurrencia del modo de vida agrario con otros ámbitos (sector servicios, marineros, desarrollo turístico dirigido en buena medida a portugueses…) añadía a la heterogeneidad interna (sexo, edad, nivel sociocultural, barrios) una mayor diversidad y complejidad social (y lingüística). Por otra parte, su emblemática ubicación de vértice y extremo de Andalucía y España, resultaba idónea en la observación de la presencia y arraigo de elementos lingüísticos y socioculturales que se irradian desde los focos urbanos y administrativos hacia la periferia de la región; y respecto de la otra lengua en presencia, el portugués, el contacto entre ayamontinos y las gentes de la otra orilla se remontaba a la época medieval y en la actualidad era estrecho y diario, en especial, con la ciudad cofronteriza de Vila Real de Santo António (Algarve). En lo referente a la variedad hablada en Ayamonte, podíamos conocer sus rasgos esenciales consultando los mapas del ALEA, en cuya red de localidades fue incluida como el punto de encuesta H 504, posibilitando de paso, un análisis diacrónico de algunos elementos de habla, cotejando ambas sincronías, la del atlas (años 50) y nuestra investigación, cuyas encuestas se realizaron entre 1988 y 1993.
Sobre el terreno, se fue completando el plan de trabajo, ajustándolo a la rica complejidad de la zona, donde se incluía una barriada marinera (Punta del Moral) con gentes oriundas de Almería, el uso diario del portugués en el sector comercial del Centro urbano, que se vería potenciado por el Puente Internacional inaugurado en 1991, los numerosos asentamientos de campesinos de origen portugués en las alquerías del norte del término municipal (Río Arriba), de forma análoga a la colonización que en el s. XVIII protagonizaron catalanes en la vecina Isla Cristina, etc.
Para el establecimiento del conjunto de hipótesis que habrían de ser verificadas o rechazadas tras el análisis de los datos resultó muy útil el contraste que, en términos diacrónicos y diastráticos, se derivó del cotejo entre los materiales del ALEA, que cumplía casi la función de estudio exploratorio, con la información obtenida sobre el terreno (observación no sistemática, encuestas piloto, etc.). Las hipótesis formuladas son las siguientes:
1.- A pesar de la visión reduccionista en el estudio de las situaciones de lenguas en contacto a lo largo de la raya hispano-portuguesa, limitado a conocidos enclaves bilingües (Eljas, Olivenza, Barrancos...), con los instrumentos adecuados, se puede poner de manifiesto cómo determinados tipos de bilingüismo (pasivo, instrumental...) poseen una notable implantación social en otras comunidades fronterizas que, como Ayamonte, e definen como comunidades monolingües en su conjunto.
2.- La otra lengua en presencia, el portugués, presenta en la comunidad un condicionamiento extralingüístico muy acusado, produciéndose una situación de diglosia asociada a determinados grupos sociales, ciertas funciones comunicativas y a unos dominios sociolingüísticos muy concretos, y asimismo, el nivel de competencia en ese idioma covaría asimismo con algunos factores socioculturales y psicosociales (nivel de instrucción, grado de contacto con la realidad portuguesa o tipo de actitud hacia ella).
3.- La estratificación social del español hablado en Ayamonte se verifica en la variación que presentan diversos hechos lingüísticos (de naturaleza fónica, gramatical o léxica) que es patrocinada por factores extralingüísticos como el sexo, la edad, el nivel sociocultural, la zona o la ocupación, así como por el distinto grado de formalidad comunicativa.
4.- Algunas de las diferencias entre los datos recogidos por los autores del ALEA en Ayamonte y los de esta investigación, debidas, entre otras razones, a la distancia temporal de ambos estudios, nos permiten observar ciertos procesos de cambios lingüísticos en marcha,
5.- En cuanto a las mutuas interferencias lingüísticas entre el español hablado en la comunidad y el portugués en que se expresan algunos hablantes de lengua materna española, la dirección mayoritaria de las mismas será proactiva L1 → L2 (español → portugués).
6.- El singular mantenimiento del portugués entre los habitantes de Río Arriba (munic. de Ayamonte) se explica por la especial convergencia en esa comunidad rural de una serie de elementos de naturaleza extralingüística, como el origen familiar de esos individuos, su aislamiento y tipo de vida tradicionales, su actitud hacia lo portugués, el uso y función encomendados a cada código, etc.
7.- La especial diversidad lingüística y social, así como la presencia de otro código lingüístico en contacto propician unos definidos patrones valorativos por parte de los miembros de una comunidad de este tamaño hacia los hechos (socio)lingüísticos.
La investigación, enmarcada en el estudio de las hablas urbanas, da cuenta del especial dinamismo sociolingüístico que se observa en la comunidad de habla de Ayamonte, analizando esa diversidad interna desde los puntos de vista social y lingüístico, así como de la interacción entre ambos:
- la diversidad social es, cuando menos, notable para una población del tamaño de Ayamonte, y se muestra en la variedad de grupos ocupacionales que se corresponden con distintos niveles socioeconómicos y culturales, y especialmente vinculados algunos a determinadas zonas y barrios del municipio, con su propia especificidad sociocultural y de origen en algún caso,
- la diversidad lingüística viene dada por la propia variedad sociolingüística de todo idioma que, se añade aquí a la presencia de dos códigos en presencia, el español y el portugués, en una peculiar situación de lenguas en contacto.
Atendiendo a esos enfoques, los objetivos generales de la Tesis son:
A) el estudio de la interacción entre hechos de lengua y hechos extralingüísticos (sociológicos, situacionales), y
B) el análisis de las interferencias lingüísticas entre dos idiomas en situación de contacto.
Y, atendiendo a nuestro objeto de estudio concreto, los objetivos específicos serían:
1.- La descripción de las dimensiones social y lingüística que alcanza la situación de lenguas en contacto que tiene lugar en el municipio de Ayamonte (cap.V).
2.- El estudio de la estratificación social del español hablado en Ayamonte (E-Ay) (cap. IV) mediante el análisis de 7 variables lingüísticas: a) -/s/ en posición implosiva, b) las sibilantes /s/- y /θ/- en posición explosiva (seseo, ceceo, distinción y heheo), c) -/θ/ en posición implosiva, d) elisión de -/n/ con valor gramatical (verbos), e) diminutivos (-ito, -illo), f) léxico juvenil o cheli, g) portuguesismos léxicos. Asimismo, se observó el comportamiento de dichos segmentos y rasgos en su variación diafásica a lo largo de 4 estilos contextuales, desde el más informal (conversación) hasta la lectura de pares mínimos, según el conocido procedimiento establecido por Labov.
3.- El estudio de la estratificación de la otra lengua en presencia en la comunidad, el portugués (P-Ay) (cap. VI), mediante la observación de las variables a´) -/š/ en posición implosiva ( mais, voz meiga), b´) /s/- y /z/- en posición explosiva (passo, cinco y rosa, fazer), y cuatro variables secundarias (c´), dado que su análisis no posee el carácter sistemático de las anteriores: c´-1) articulación (alveolar [ ṝ ] o velar [ R ]) del fonema /ṝ/ (rua), c´-2) articulación (bilabial o labiodental) del fonema /v/ (vinho), c´-3) mantenimiento de vocales sin diptongar (oitocentos),c´-4) articulación del fonema /ll/ (vermelho), y en cuya variación se pueden consignar hechos de tipo interferencial (E→P) y de convergencia lingüística.
4.- El análisis del modo en que esa situación de contacto lingüístico y esa estratificación social de E-Ay y P-Ay afectan al conjunto de valoraciones subjetivas que los hablantes hacen sobre los hechos de lengua y viceversa (cap. III).
Respecto de la metodología utilizada, ante la necesidad de adaptar los corpora de técnicas y concepciones teóricas (especialmente las de tipo variacionista) a los condicionantes sociales de la comunidad, nos decidimos por una metodología ecléctica en donde se aunaran y complementaran técnicas de diversa procedencia disciplinar, siempre en torno a la recogida de muestras de habla grabadas y cuantitativamente analizadas, pero sin despreciar los enfoques de la Psicología Social (estereotipos), el análisis de la literatura localista, dialectología de las hablas rayanas o la realización de encuestas anónimas, etc., en pro de una mejor adecuación al objeto de estudio definido por una doble perspectiva, el estudio de lenguas en contacto y la estratificación del habla local.
Las variables de carácter independiente o social que se fijan en el estudio son 7, con sus correspondientes agrupamientos: 1.-sexo (hombres/ mujeres), 2.- edad: 4 cohortes I (10-19 años), II (20-34 ), III (35-54) y IV (>55), 3.- nivel sociocultural: 3 estratos: medio-alto (MA), medio (Me) y bajo (Ba) fijados en torno a los parámetros nivel de instrucción (analfabetos, sin estudios, estudios de EGB / enseñanza media/ estudios universitarios), profesión (parados, trabajadores no cualificados, obreros de la construcción y de la industria/ marineros en pequeñas empresas, funcionarios, sector comercial/ propietarios de grandes comercios, ejecutivos, profesiones liberales); posición social observable (nivel bajo: estatus propio de las
fuerzas de trabajo / n. medio: el de individuos que oscilan entre las actitudes y formas culturales del n. bajo y la imitación de las de n. alto/ n. alto: grupos de estatus vinculados al poder político y/o económico y al prestigio social,4.- Marineros / no marineros. (2 grupos), 5.- Zona o barrio: núcleo urbano de Ayamonte, barriada de Canela, poblado de Punta del Moral y hábitat disperso de Río Arriba, 6.- Capacidad idiomática en portugués. 3 grupos: monolingües en español/ bilingües instrumentales (comercio, marineros)/ bilingües familiares, de origen portugués, 7.- Contacto con la realidad portuguesa. 3 grupos: mínimo/ restringido/amplio, según la visitas a ese país, el consumo de sus mass media, etc.
A los 45 informantes que conformaron la muestra, diseñada en correlación con el peso que adquieren aquellos factores sociales en el universo poblacional de Ayamonte, se les pasó una serie de cuestionarios que, además de los habituales datos biográficos, laborales y socioculturales del informante , indagaban también por sus viajes por España y Portugal, frecuencia y motivos de paso a Vila Real, contacto con los mass-media de la zona, conocimiento/ uso/ habilidades idiomáticas de la lengua portuguesa, dominios y situaciones habituales (familia, trabajo, interacción con visitantes lusos) en las que habla en portugués en Ayamonte, sus valoraciones sobre diversas variedades del español: la modalidad por él considerada como "español correcto", su conciencia de la estratificación sociolingüística en Ayamonte, así como sus valoraciones sobre los portugueses y su lengua, sobre la modalidad de portugués hablado en Ayamonte (P-Ay) y la distribución social de su uso y con dichos factores sociales. Otros cuestionarios servían para observar la variación estilística de las citadas variables lingüísticas en Español, y con otros medios se obtuvieron datos sobre la competencia lingüística en portugués de cada informante: a) test de traductibilidad en portugués y b) conversación en esa lengua con el investigador, a lo que accedieron los 3 bilingües familiares y los 8 bilingües instrumentales (sujetos vinculados al comercio). Como se ve en el cuadro, la distribución de los estilos y cuestionarios en el conjunto de la muestra refleja la heterogeneidad de una comunidad de habla en la que hay sujetos bilingües (ocasionales y equilibrados) y en la que no faltan analfabetos: a todos los informantes no se les podía pasar todos los cuestionarios.
También se diseñó un Cuestionario para los residentes en la zona Río Arriba. Para las 8 entrevistas que se realizaron en la Ribera del Guadiana o Río Arriba nos servimos de un cuestionario específico. La particular situación de lenguas en contacto que se da entre sus moradores exigía diseñar un instrumento que afinara más sobre aspectos como el grado y tipología del contacto con la otra orilla, los dominios y situaciones de uso de uno y otro código, las habilidades en ambos idiomas, etc. Además de su pasación, se obtuvieron muestras de habla espontánea en forma de conversaciones en ambas lenguas en cada una de las casas encuestadas: La Estacada, La Cerca, Puerto Sevilla y La Viña.
Las encuestas se llevaron a cabo durante varias estancias en Ayamonte (en semana santa y verano) a lo largo de un período que va desde marzo de 1988 hasta julio de 1993. Salvo el cuestionario general, las entrevistas fueron grabadas con un magnetófono portátil con micrófono incorporado, obteniendo un total de 12 horas de grabación. En un estudio como el presente, la persona con y a la que habla el informante no es otro que el propio investigador. En nuestro caso hay algunas circunstancias que han de ser tenidos en cuenta a fin de valorar la naturaleza de los datos por él obtenidos. En primer lugar, el investigador era una persona con
estudios superiores, de 27-32 años de edad por entonces y, lo más importante, no natural de Ayamonte, ni de Andalucía, hecho que pudiera tener implicaciones sociolingüísticas y psicosociales nada desdeñables.
El tratamiento y análisis de los materiales, lo conformaron el estudio de los datos escritos correspondientes a las respuestas del cuestionario general aplicado a la muestra, los 720 minutos de entrevistas grabadas (estilos A, B, C, D, Ap y prueba Tp de los 45 informantes de la muestra), así como las encuestas realizadas en Río Arriba y toda una larga serie de datos recogidos mediante observación no sistemática y durante la encuesta anónima. Tras la transcripción en ortografía convencional reproduciendo los segmentos de las variables lingüísticas en la variante correspondiente a la realización, se procedió a cuantificar y ordenar las apariciones de cada una de las variantes según los factores distribucionales y contextuales previamente establecidos para cada una de las variables, y según los distintos estilos de cada uno de los hablantes. Para ello se diseñaron 3 tablas, una para cada una de las variables fónicas principales (a, b y c para E-Ay), más otras 2 para el estudio de la variedad P-Ay (variables a´ y b´), en las que se presentan sus variantes, por un lado, y la distribución y entornos lingüísticos en los que pueden aparecer, por otro. De cada tabla se hizo tantas copias como estilos se contabilizaron en el conjunto de la muestra. En las 526 hojas resultantes se fueron computando y clasificando las apariciones de las variantes de cada variable. También se anotaron observaciones acerca de la diferente realización que el hablante hacía cuando se autocorregía la articulación de algunas palabras, o acerca de la lexicalización observada en la realización de algunas variantes.
Obviamente, el número de factores sociales y estilísticos, la complejidad de los factores distribucionales y contextuales y, sobre todo, la elevada cantidad total de apariciones -18.483- de las variables lingüísticas principales (a y b), requerían la ayuda de instrumentos estadísticos (paquete de análisis R) e informáticos. El método aplicado aquí es similar al de muchas investigaciones interesadas en observar la variación sociolingüística de todos y cada una de las variantes de cada variable dependiente. El número de ocurrencias de cada variante aparece expresado mediante dos cifras, la cantidad de apariciones o frecuencia absoluta (n) y la frecuencia relativa (%), esto es, el porcentaje que aquel número representa respecto del total de ocurrencias de la variable fonética.
Una síntesis como esta y la exposición de las conclusiones del trabajo han de estar presididos por una puntualización no siempre recordada a lo largo del estudio: el estado de cosas descrito y analizado corresponde a un momento dado que no es el actual, ni mucho menos, sino a un corte sincronico del pasado, el de finales de los 80 y comienzos de los 90.
A.- Un primer acercamiento al paisaje sociolingüístico de la comunidad de habla de Ayamonte pone de manifiesto el rasgo más peculiar de la misma: la presencia, sin duda, de otra lengua con la que el español se halla allí en contacto. Sin embargo, es tan rígido el perfil del condicionamiento extralingüístico que presenta (o presentaba) en la comunidad el uso del portugués (por ser límite con Portugal y lugar de paso y asentamiento de gentes de ese país) y de sus funciones y dominios, que en absoluto puede ser considerada esta localidad como otro enclave bilingüe de los muchos que jalonan la Raya hispano-portuguesa.
A pesar de las compartimentaciones que hemos realizado en este trabajo (como meras diferenciaciones de utilidad metodológica, más que de tipo realista) entre ámbitos como lo social y lo lingüístico, los rasgos del español hablado en Ayamonte (E-Ay) y los del portugués hablado por ayamontinos (P-Ay), la variación sociolingüística de E-Ay y la de P-Ay, etc., lo cierto es que algo parecido a una descripción del diario devenir de las interacciones verbales en el seno del municipio a finales de los 80 ha de poseer, por lo menos, el carácter plástico y flexible de la dinámica sociolingüística por la que, en realidad, todos aquellos ámbitos se interrelacionan, condicionándose unos a otros de forma intrincada e inextricable. El presente trabajo no ha sido sino un pequeño ordenamiento y análisis de algunas hebras escogidas de semejante madeja.
Desde una perspectiva social (y lingüística, y lingüísticosocial) sorprende la gran heterogeneidad interna del municipio ayamontino que, combinada con otros factores (étnicos, sociolaborales, etc.), determina una nada desdeñable complejidad social tratándose de una localidad de tamaño pequeño-mediano. En efecto, el mismo término municipal, que presenta una fuerte zonificación, da cabida a marineros de origen almeriense, campesinos de origen y lengua lusos, barriadas de pescadores y poblados de mariscadores, funcionarios y empleados en el sector servicios, comerciantes dedicados a la clientela portuguesa que llena el Centro urbano, etc., y de esos hechos (de algunos más que de otros) se posee una diáfana conciencia en la comunidad. Asimismo, la relación entre esa heterogeneidad social y los que hemos denominado indicadores culturales, con los hechos de lengua, lejos de ser directa ni clara, en ocasiones se pone mejor de manifiesto en algunos elementos que aporta la observación pasiva que en la variación de ciertos rasgos seleccionados por el investigador: he ahí los apelativos villorros, garrapatúos o levantiscos como marcas verbales delimitadoras de barriadas y núcleos internos del municipio, o la expresión partir (todo) como estereotipo lingüístico de Punta del Moral, o pescados como sinónimo de peces entre los marineros, o la peculiar autodefinición verbal como núcleo seseante que se observa en la reproducción de la pronunciación local en publicaciones de tipo costumbrista, o idealista, diríamos, como la no inclusión allí de rasgos estigmatizados (heheo, ceceo, -s < Ø) . Sería la nuestra una comunidad definida por una circunstancia que se asume pero no se enfatiza: su ubicación extremada junto a (históricamente, contra) Portugal, así como por las serias dificultades que encuentra para integrar toda su diversidad social interna (mariscadores de Canela, levantiscos de Punta, labriegos portugueses de la Ribera del Guadiana, el barrio campesino de La Villa…y dos lenguas en presencia) y que los literatos locales suelen edulcorar mediante la poética dualidad de mar y tierra.
Es más, la general coincidencia en lo que se entiende por hablar bien y el español correcto es paralela a una direccionalidad de las autocorrecciones y de la variación fónica según el contexto estilístico, y ambas evidencian la generalidad de unos patrones psicosociales del prestigio que se concede a la pronunciación estándar y a algunos rasgos del español meridional (subestándar): -s > h (pero no así el seseo, de percepción y uso más irregular). En las valoraciones subjetivas sobre el lenguaje se observa, de un lado, una intensa afectividad de algunas evaluaciones (hablar bruto, son bastos) que, curiosamente, se reserva especialmente para categorías sociales más próximas (Punta del Moral, Lepe) y para sus respectivos lectos, definiendo así una suerte de “esprit de clocher” muy propio del entorno rural. Pues bien, la estereotipia de que es objeto la barriada de Punta del Moral y, fuera del municipio, el pueblo
de Lepe, hace que sus rasgos de habla más peculiares ([x] y /ll/, respectivamente) sean percibidos como formas vulgares y rústicas, a pesar de su adscripción a la norma castellana más estándar y académica, como observamos en la repartición social de la lectura con /ll/; esto es, a la hora de construir una imagen del habla de un grupo estigmatizado se echa mano de aquello que le es privativo, con independencia de su naturaleza o tipología, antes que “pintar” su modalidad de habla con otros de clara estigmatización (ceceo, heheo) pero que son generales y comunes con el grupo estigmatizador. Y de forma inversa, la autoimagen literaria del habla local no busca tanto una representación fidedigna de la misma (con rasgos estigmatizdos pero propios: heheo, ceceo, -s < Ø) sino que se conforma con una caracterización genéricamente meridional (-d- > Ø, -r > Ø, h < F-…) o con seseo (subestándar occidental). En estas valoraciones y en otras sobre el habla de pueblos cercanos se evidenciaba, por un lado, el mejor conocimiento de la variedad de aquellos con los que Ayamonte tiene más cercana y estrecha vinculación, y por otro, la mayor conciencia sociolingüística de grupos como las mujeres, las edades medias (II y IIII), la clase Media y Media Alta y los residentes en la cabecera municipal frente al resto, en especial, los residentes en el área de Río Arriba; y es que el perfil idiomático y sociolingüístico de este grupo, socialmente aislado y ajeno a los patrones psicosociales que rigen en Ayamonte respecto del prestigio lingüísticosocial nos permitirían considerarlo fuera de la comunidad de habla de Ayamonte. Esa conciencia de la variación de los usos lectales de distintos grupos sociales del entorno es un recurso que se suele actualizar con intencionalidad retórica, irónica o estigmatizadora. También en este aspecto también sería absolutamente ajeno el grupo de Río Arriba. Paralelamente, la conciencia de las propias diferenciaciones se puede convertir, junto a otros elementos, en un símbolo de identidad en un entorno definido por la conflictividad social y la discriminación como aquella de la que eran objeto los punteros, marineros con un origen, unas miras profesionales y unos esquemas morales (prejuicios éticos, tabús) ajenos a los del núcleo urbano (y Canela, en cierta medida), y que no han precisado de la escuela “ayamontina” para prosperar económicamente gracias a la mar y al tradicional carácter familiar de sus embarcaciones.
En el entorno regional, el denominado complejo andaluz de inferioridad parece ya no hacer mella en los más jóvenes ni en los cultos, educados en una mayor tolerancia dialectal, y en un orgullo localista que se dispara cuando se coloca en paralelo con la pronunciación de la ciudad de Sevilla, cuyo rasgo más preclaro, el seseo, es bien conocido en la localidad, pero cuyo uso presenta un perfil sociolingüístico muy confuso e irregular: parece promocionarlo el grupo Me, pero no se recogió ninguna autocorrección de dirección *θ+→*s+ (*tiθa+ → *tísa+) en ninguno de los 4 estilos establecidos (2 orales y 2 de lectura). Sin embargo, ese orgullo tiene un límite, que es la escuela, vinculada al patrón de lectura académica, el estándar castellano, especialmente por aquellos individuos que, precisamente, hacen más uso de las formas estigmatizadas, como suele ser habitual.
B.- Respecto del país vecino, si algo llama la atención del visitante, es la fiel reproducción de los esquemas psicosociales que rigen aún en España hacia Portugal: la vecindad, el trato frecuente e incluso la propia ascendencia no es obstáculo para adherirse a unas actitudes prejuiciosas definidas por un desdén e indiferencia hacia todo lo portugués (observado también desde el análisis antropológico), tan propios del sentir nacional español.
La elección que hicimos de este enclave fronterizo donde poder observar la situación de lenguas en contacto, frente a la tradicional opción por alguno de los conocidos núcleos bilingües de la Raya, se ha mostrado absolutamente acertada y fructífera en el sentido de que, mediante una metodología apropiada encuestas anónimas, tests de traductibilidad, observación directa), también es posible “sacar a la luz” los mismos hechos (con menor extensión social y frecuencia, obviamente) que definen una situación de contacto lingüístico (diglosia, en este caso): distintas funciones y dominios de uso, interferencias, conocimiento pasivo de la otra lengua, cambios de código, sistema de creencias y actitudes hacia el portugués y su uso en la comunidad, etc., lo que no es óbice para que podamos definir la localidad estudiada, repetimos, como un enclave monolingüe en español, en términos globales.
C.- En cuanto a la metodología utilizada, si bien ha sido necesaria una combinación (nada fácil en ocasiones) de técnicas cualitativas con otras de tipo cuantitativo, las de este tipo requerían, como no puede ser menos, una pormenorizado tratamiento estadístico que, a su vez, permitiera la comparación y el cotejo con otras variedades de habla estudiadas con similares instrumentos metodológicos. Sin embargo, en este siempre nos movimos lejos de un seguidismo acrítico que no nos permitiera vislumbrar la idoneidad de algunas decisiones más singulares y fructíferas. Entre estas podemos mencionar la óptima determinación del factor sociocultural mediante una combinación de tres elementos (nivel de instrucción, profesión y posición social observable) que se ha revelado muy útil a tal efecto, la fijación del factor contacto con la realidad portuguesa, a la manera de otro factor de contacto con la norma (Borrego Nieto, 1981), o la opción de dar más peso en la muestra a algunos sectores sociales (bilingües, Punta del Moral, comerciantes) por encima de su importancia en el universo local, o bien la decisión de diferenciar el análisis del segmento –z de el de –s, la de distinguir las dos realizaciones (subvariantes *s+ y *θ+) de la sibilante *s+ (variable a), la elección de segmentos de P-Ay que constituyeran el “espejo” portugués de otras variables de E-Ay estudiadas, etc. Un aspecto de especial preocupación ha sido la búsqueda de un método de cuantificación de la variable b (ceceo-seseo) que obviara tanto las apreciaciones impresionistas (sesea algo) como los porcentajes desprovistos de la explicación del proceso mediante el cual se han obtenido. El modelo aquí adoptado y explicado, que hemos en llamar método de los índices manifiestos, aúna, creemos, una fácil comprensión de la problemática y de la solución propuesta con la absoluta coherencia en el funcionamiento de los índices esperables de la variable en los distintos grupos sociales. Por otra parte, la aplicación de ese método cuantitativo muestra cómo determinados comportamientos de la variable que venían siendo catalogados desde la Geografía Lingüística y algunos trabajos de Dialectología como casos de “free variation” o de anárquico polimorfismo, se atienen a unas estrictas delimitaciones que el habla local (y el dialecto en general, pensamos) fija de un modo inexorable: solo se permiten 6 de las 9 posibilidades combinatorias entre los sonidos *s+ y *θ+ y sus respectivos fonemas etimológicos.
Quedan por determinar de un modo exhaustivo algunos aspectos sobre cuya incidencia en la variación lingüística es segura, tales como los procesos de convergencia o divergencia lingüística que el origen y la modalidad de habla del investigador debió provocar en la actuación de algunos entrevistados, dado lo saliente que resulta la categoría de extraño a la propia localidad en los núcleos pequeños, y la creencia general por la que se identifica el “hablar bien” con la variedad centroseptentrional del español peninsular. Asimismo, hubiera
sido de interés determinar la influencia de otros elementos cuyo peso en la variación nos es difuso o vago: la temática y el tono de la conversación, la actitud hacia lo tratado, etc. Se trataría, en definitiva, de ir restando espacio, mediante una metodología empírica, a lo que se viene denominando free variation, esto es, un polimorfismo caprichoso en la realización de una variable que escapa “por naturaleza” de la explicación del investigador. En este ámbito de cosas, resulta aleccionador comprobar cómo un hecho tan “grave”, en términos funcionales, como es la elisión absoluta de –n con valor gramatical (van, tendrán) no implicaba en ninguno de los casos la indeterminación o la ambigüedad semántica o comunicativa (salga(n): yo / él / usted / tú / ellos?), pues, efectivamente, queda siempre salvaguardada por alguno de los muchos recursos sintácticos o textuales que el hablante despliega (variable d).
Un aspecto metodológico reseñable en el capítulo de las actitudes es la eficiencia mostrada por la observación de lo que denominamos índices metalingüísticos: en esas acotaciones y sustituciones espontáneas y no provocadas ni demandadas por el encuestador se traslucen aquellos elementos verbales que el individuo siente como ajenos o extraños hacia él y su grupo social (como dicen ellos), así como aquellos otros que, siendo propios del grupo del informante, él mismo reconoce como tales o juzga no comprensibles para el interlocutor (…los peces, los pescaos que le decimos aquí; …y luego el remo tiene un cordel que se llama estrobo), evidenciando de un modo indirecto e inconsciente algunos hechos de esta naturaleza cuya obtención resulta siempre compleja.
D.- En lo que atañe a la variación de las variables fónicas del español, se comprueba lo que otros estudios sobre variedades meridionales vienen señalando García Marcos, 1990): la incidencia de los factores sociales y diafásicos tiene lugar allí donde lo permiten los condicionantes lingüísticos (distribución del segmento en la palabra, contexto fonético, carácter tónico o átono de la vocal próxima, etc.). En este sentido, confirmamos la incidencia de un rasgo postergado en esos estudios, la presencia o no de una aspiración próxima (+/- H) en la variación de –s implosiva. Desde un punto de vista espacial, el comportamiento de las variables principales (-s y seseo-ceceo-distinción) en el habla de Ayamonte adquiere niveles próximos a los que alcanzan esos rasgos en otras localidades onubenses del entorno de la capital: Aljaraque, San Juan del Puerto y Trigueros. Son precisamente las diferencias entre los perfiles sociales y estilísticos que dibujan cada uno de los segmentos –s y –θ (más, juez) las que confirman la conveniencia de estudiar separadamente ambas consonantes implosivas (variables a y c). Atendiendo a algunas de las variantes, está claro que el heheo presenta el perfil de un fenómeno moderno pero creciente, fuertemente condicionado estilística y socialmente (apenas surge en el atlas andaluz, y en nuestras encuestas solo aparece en el estilo A, utilizado en especial por hombres jóvenes y del sector marinero), lo que explica la escasa conciencia de que es objeto: apenas se menciona, ni siquiera como rasgo estigmatizado que sirva para caracterizar la variedad de los de Lepe o los de Punta del Moral (y en esta ocasión sí sería cierto). El carácter ajeno a la localidad y novedoso estaría en el origen de la irregular repartición social del seseo, y en especial, de su extraña progresión estilística por parte de todos los grupos.
En cuanto a la “evolución” contextual de algunos rasgos, esta es más regular en unos casos que en otros; así, frente a lo esperable, el conjunto de los encuestados cecea más en el estilo más formal (D) que en el anterior (C), fenómeno que se explicaría por el afán por distinguir
eses y zetas, que les llevaría a extremar de tal modo ese par de consonantes que caerían en casos de igualación ceceante, el modo fonémico “propio” del habla local, hecho que se evidencia a la vista de los grupos que más lo promocionan: los más atentos a la corrección idiomática (edades II y III y nivel Me).
E.- Todos los factores extralingüísticos seleccionados se han mostrado pertinentes, tanto en la variación de las variables lingüísticas (-s implosiva, Ø < -n, léxico juvenil…), como en otros aspectos de ámbito macrosociolingüístico (¿habla portugués?, ubicación del sonido portugués [R], etc.). Y, efectivamente, para la determinación de algunas variables sociales que han resultado sociolingüísticamente tan efectivas y regulares (como el grado de contacto con la realidad portuguesa, o la fijación de los grupos BF, BI y Mo) no valía ni el saber apriorístico ni las experiencias de otros enclaves: solo pudieron ser seleccionadas una vez que, sobre el terreno, se observó el funcionamiento de los principales elementos que definen la dinámica sociolingüística local. Ahora bien, no todos los factores sociales han tenido el mismo rendimiento lingüísticosocial. Así, una categoría como el sexo, que resulta tan saliente en términos sociales y personales, y que promociona también aquí cierta variación en el comportamiento de algunas variables (no así los diminutivos, por ejemplo), no es apenas objeto de diferenciación en la conciencia sociolingüística de los encuestados. A este hecho no debe ser ajena la sutil variación que provoca el género femenino: sus mayores diferencias con el lecto masculino se produce en rasgos que son objeto de una difusa o nula conciencia sociolingüística (heheo, Ø < -n), o en la peculiar variación estilística en la articulación de algunos segmentos. La variable edad se muestra claramente incidente en alguna cohorte (los más jóvenes, con su opción por variantes estigmatizadas: heheo, Ø < -s, ceceo; o su mayor uso de léxico cheli), frente a la cual, los de edades medianas (II, III) evidencia una adhesión a los modelos estándar nacional (distinción, [s] < -s) o subestándar regional (seseo, [h] < -s) aunque sea solo observable en términos de evolución estilística e, incluso, de hipercorrección. Comportamiento sociolingüístico que recuerda al que protagoniza el nivel sociocultural medio (Me) en esas variables, frente a la mayor seguridad de la clase MA en sus hábitos articulatorios y la promoción de soluciones más vernáculas por parte del grupo Ba. Otras categorías como marineros / no marineros y barrio evidencian el carácter heterogéneo del propio factor, en cuyo seno se entremezclan las tendencias promocionadas por otros factores como el nivel sociocultural (adscripción general de los pescadores y de los de Río Arriba al nivel Ba, mayoritaria residencia del nivel MA y Me en el núcleo urbano), el origen (procedencia almeriense de muchos del poblado marinero de Punta del Moral, carácter portugués de los de Río Arriba). Sin embargo, sí parecen destacarse las gentes de la mar en el uso de algunas soluciones estigmatizadas como el heheo y la elisión de -n, rasgo este que tiene su correspondencia geográfica en la mayor densidad que presenta en puntos del litoral andaluz (ALEA). La influencia en la pronunciación del español del carácter bilingüe o no del hablante resulta tan sugerente como difícil de demostrar, dadas las variadas categorías que comparten los individuos BF, BI y Mo; aunque sí estamos en disposición de achacar el grado que presenta el seseo y la reposición de –s entre los campesinos analfabetos de Río Arriba (BF) al carácter materno de la lengua portuguesa entre ellos, describiendo una incidencia de tipo interferencial.
F.- Como ya hemos dicho, en modo alguno el uso del portugués (de forma nativa o instrumental) por parte de algunos sectores sociales de la comunidad podría justificar que
denomináramos como bilingüe al conjunto de la misma. En la determinación de los distintos grupos de hablantes en virtud de su utilización del español y/o del portugués, se atendió especialmente al criterio del uso efectivo y real: además de los bilingües familiares consideramos bilingües (ocasionales o instrumentales) a aquellos informantes que accedieron a hablar en ese idioma con el investigador en un momento de la entrevista (el carácter bilingüe está definido por la actuación), lo que ponía también en juego determinadas creencias lingüísticas por su parte, como la de considerar que “aquello” en lo que se expresaban era efectivamente portugués, en algunos casos.
El otro idioma en presencia tiene un uso que se halla muy condicionado desde el punto de vista sociolingüístico: se reduce a los campesinos asentados Río Arriba, al uso familiar de algunos grupos de origen luso (barrio de La Villa), y al “tecnolecto” que los comerciantes emplean en su relación con los clientes venidos de aquel país, y en algunos casos, los marineros de Canela en su interacción con los pescadores de la otra banda . Así pues, los dominios de uso están determinados por el tipo de bilingüismo que se practique: BF-familia; BI-trabajo (comercio, la mar).
En términos generales, la viva conciencia que se tiene en la comunidad de muchos aspectos que rodean el uso del portugués en Ayamonte (P-Ay) también contempla creencias arraigadas como la consideración de la variedad dialectal de Vila Real de Santo António y del Algarve en general, como un dialecto especialmente más asequible para los ayamontinos, sin entender que son los vecinos portugueses los que facilitan (de diversos modos: foreigner talk) la comunicación en su relación con ellos. La actitud hacia el uso de P-Ay corre pareja con el constructo psicosocial que rige hacia Portugal, (de ese modo, Portugal, se denomina a la vecina Vila Real de Santo António) y se evidencia en el bajo nivel de corrección exigible hacia lo que en Ayamonte se considera “hablar en portugués”: he ahí a) la variedad mixta (E-P) de español con incrustaciones léxicas lusas, usual entre los comerciantes del centro, no muy lejos del embarcadero fluvial, como pudimos observar en la encuesta anónima, y en general correspondencia con el nivel habitual de clientela portuguesa, b) el unánime juicio acerca del más correcto uso del español por los de ese gremio en la vecina Vila Real en comparación con la variedad P-Ay, c) el rechazo general (incluso entre los bilingües) hacia la inclusión escolar de ese idioma, y d) la auténtica dimensión de la creencia de muchos individuos que dicen hablar esa lengua, que pudimos comprobar durante nuestra charla con algunos de ellos en la entrevista y durante la encuesta anónima.
Muchos de esos elementos funcionan como estímulos (Weinrich) en la generación de interferencias de dirección E→P, que suelen ser ampliamente toleradas por el conjunto social ayamontino. Dichos estímulos en modo alguno llegan a ser compensados con los elementos de resistencia a ese tipo de interferencia, como son la facilitación de una mejor inteligibilidad en el trato comercial, la fidelidad cultural y lingüística por parte de los BF o el contacto estrecho y frecuente con aquella otra orilla.
La extensión de nuestras indagaciones a la zona norte del término municipal (Río Arriba) nos había de deparar la sorpresa de contemplar (en su fase final) las peculiaridades de un enclave bilingüe, el más meridional de la Raya hispano-portuguesa y acaso el más recientemente generado (Madoz), que tiene su continuación en el entorno rural de Sanlúcar de Guadiana y
San Silvestre de Guzmán. Los condicionamientos extralingüísticos de este precario mantenimiento del idioma en la orilla izquierda del río son muy potentes: se trata de labradores de edad avanzada, nucleados en densas redes familiares y socio-laborales, con escasos viajes por España y Portugal, que habitan una zona que está sufriendo (2015) una intensa despoblación. Del mismo modo, la interacción de esos condicionantes sociales, su especial uso de ambas lenguas (hablar a la española / falar à portuguesa) y sus evaluaciones subjetivas hacia las dos están íntimamente imbricados en una comunidad que mantiene un perfil identitario muy difuso entre los dos países y culturas.

ÍNDICE: INTRODUCCIÓN || I. MARCO GEOGRÁFICO Y SOCIOECONÓMICO. SITUACIÓN CULTURAL Y LINGÜÍSTICA | 1.1. SITUACIÓN GEOGRÁFICA. LA COMARCA. LAS COMUNICACIONES | 1.2. NOTAS HISTÓRICAS | 1.3. DINÁMICA DEMOGRÁFICA | 1.4. LA LOCALIDAD.ESTRUCTURA URBANA | 1.5. SECTORES DE LA POBLACIÓN ACTIVA Y GRUPOS SOCIOPROFESIONALES | 1.5.1. Agricultores | 1.5.2. Marineros | 1.5.3. Industria | 1.5.4. Comercio | 1.5.5. Turismo y hostelería | 1.5.6. Otros servicios | 1.6. INDICADORES CULTURALES | 1.7. LA ENSEÑANZA. NIVELES DE INSTRUCCIÓN | 1.8. LA PRESENCIA DE PORTUGAL Y DE LO PORTUGUÉS EN AYAMONTE | 1.8.1. Condicionamientos geográficos e histórico-sociales | 1.8.2. Actitudes sociales en Ayamonte hacia Portugal y lo portugués | 1.9. SITUACIÓN LINGÜÍSTICA | 1.9.1. El habla de Ayamonte y su comarca. Características generales | 1.9.2. Perspectiva sociolingüística | 1.9.3. El portugués y el habla del Algarve | 1.9.4. Estudios lingüísticos de la frontera hispano-portuguesa | 1.9.4.1. Interferencias del español en el portugués | 1.9.4.2. Interferencias del portugués en el español || II. CRITERIOS METODOLÓGICOS | 2.1. CARACTERIZACIÓN DEL ESTUDIO | 2.2. OBJETIVOS Y LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN | 2.3. HIPÓTESIS | 2.4. DIVERSIDAD METODOLÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN | 2.5. LOS FACTORES SOCIALES | 2.5.1. Selección de los factores | 2.5.2 El factor sexo | 2.5.3. El factor edad | 2.5.4. El factor nivel sociocultural | 2.5.5. El factor marineros | 2.5.6. El factor zona | 2.5.7. El factor contacto con la realidad portuguesa | 2.5.8. El factor capacidad idiomática en portugués | 2.5.9. Malla social empleada | 2.6. LOS INFORMANTES | 2.6.1. La muestra | 2.7. LAS VARIABLES LINGÜÍSTICAS | 2.8. TÉCNICAS UTILIZADAS EN LA RECOGIDA DE LOS MATERIALES | 2.8.1. Observación no sistemática o casual | 2.8.2. Observación sistemática: la encuesta anónima | 2.8.3. Los cuestionarios. La variación estilística | 2.8.3.1. Preparación de los cuestionarios | 2.8.3.2. La variación estilística en el estudio de la variedad E-Ay | 2.8.3.3. Cuestionarios sobre la capacidad idiomática en portugués | 2.9. LA ENTREVISTA. EL INVESTIGADOR | 2.10. TRATAMIENTO Y ANÁLISIS DE LOS MATERIALES | 2.10.1. El corpus || III. CONCIENCIA Y ACTITUDES SOCIOLINGÜÍSTICAS HACIA EL USO DEL ESPAÑOL EN AYAMONTE | 3.1. EVALUACIONES SUBJETIVAS EN TORNO A LA CONCIENCIA SOCIOLINGÜÍSTICA | 3.1.1. Conciencia sociolingüística de la variación generolectal | 3.1.2. Conciencia sociolingüística de la variación genolectal | 3.1.3. Conciencia sociolingüística de la variación lectal según el factor cultural | 3.1.4. Conciencia de las diferencias lectales entre marineros y no marineros | 3.1.5. Conciencia de la variación lectal según el factor barrio | 3.1.6. Conciencia de las diferencialidad lingüística de Punta del Moral | 3.1.7. Conciencia de la diferencialidad lingüística de Lepe | 3.1.8. Conciencia sociolingüística del rasgo –s > [h] | 3.1.9. Conciencia sociolingüística del ceceo | 3.1.10. Conciencia ociolingüística del seseo | 3.1.11. Conciencia sociolingüística de h < F | 3.1.12. Conciencia sociolingüísica de la articulación [x] | 3.1.13. Conciencia sociolingüística de la distinción /y/ : /ll/ | 3.1.14. Conclusión | 3.2. EVALUACIONES SUBJETIVAS EN TORNO A LAS CREENCIAS Y ACTITUDES SOCIOLINGÜÍSTICAS | 3.2.1. Valoraciones acerca del español correcto | 3.2.2. Valoraciones acerca de la ubicación del español correcto | 3.2.3. Valoraciones acerca del nivel de corrección del habla local | 3.2.4. Valoraciones del habla local frente al de la ciudad de Sevilla | 3.2.5.Orgullo y lealtad lingüística | 3.2.6. Inseguridad lingüística | 3.2.7. Tolerancia hacia las actitudes correctoras | 3.2.8. La norma estándar en la comunidad de habla: el fonema /ll | 3.2.9. Actitudes de los custodes linguae | 3.2.10. Autocorrecciones lingüísticas realizadas de forma espontánea | 3.2.11. Índices metalingüísticos | 3.2.11.1. Análisis | 3.2.12. Imitaciones verbales | 3.3. OTROS HECHOS DE NATURALEZA | PSICOSOCIOLINGÜÍSTICA | 3.3.1. Estereotipos hacia la barriada de Punta del Moral y su variedad de habla | 3.3.2. Tabús lingüísticos en el ámbito marinero || IV. ESTRATIFICACIÓN SOCIAL DEL ESPAÑOL HABLADO EN AYAMONTE | 4.1. VARIABLE a) -/s/ EN POSICIÓN IMPLOSIVA | 4.1.1.Preliminar | 4.1.2. Factores lingüísticos | 4.1.3. La variación estilística | 4.1.4. Factores sociales | 4.1.4.1. Sexo | 4.1.4.2. Edad | 4.1.4.3. El nivel sociocultural | 4.1.4.4. Factor marineros / no marineros | 4.1.4.5. Factor zona | 4.1.4.6. Factor capacidad idiomática en portugués | 4.1.5. CONCLUSIONES | 4.2. VARIABLE b) s / θ EN POSICIÓN EXPLOSIVA | 4.2.1. Marco lingüístico | 4.2.2. Consideraciones teóricas y metodológicas en torno a la variable s/θ | 4.2.3. Método cuantitativo empleado en nuestro estudio de la variable | 4.2.4. Seseo, ceceo y distinción | 4.2.5. El heheo | 4.2.6. Datos globales de la variable | 4.2.7. Factores lingüísticos | 4.2.8. La variación estilística | 4.2.9. Factores sociales | 4.2.9.1. Factor sexo | 4.2.9.2. El factor edad | 4.2.9.3. El nivel sociocultural | 4.2.9.4. Factor marinero / no marinero | 4.2.9.5. Factor zona | 4.2.9.6. Factor capacidad idiomática en portugués | 4.2.10. Conclusión | 4.3. VARIABLE c) -/θ/ EN POSICIÓN IMPLOSIVA | 4.3.1. Las variantes | 4.3.2. Datos globales de la variable -/θ/ | 4.3.3. Factores lingüísticos | 4.3.4. La variación estilística | 4.3.5. Factor nivel sociocultural | 4.3.6. Conclusión | 4.3.7. Relación entre las tres variables a b y c | 4.4. VARIABLE d) ELISIÓN DE - /n/ CON VALOR GRAMATICAL | 4.4.1. Introducción | 4.4.2. Estudio de la variable en el habla de Ayamonte | 4.5. VARIABLE e) DIMINUTIVOS | 4.5.1. Presentación | 4.5.2. Morfemas diminutivos | 4.5.3. Factores sociales | 4.6. VARIABLE f) LÉXICO JUVENIL | 4.6.1. Introducción | 4.6.2. Estudio de la variable en el habla de Ayamonte | 4.6.3. Perspectiva lingüística | 4.6.4. Estratificación sociolingüística | 4.7. VARIABLE g) PORTUGUESISMOS LÉXICOS | 4.7.1. Presentación | 4.7.2. Interferencias léxicas portuguesas en el español hablado por el conjunto social de la comunidad | 4.7.3. Interferencias léxicas portuguesas en el habla de los bilingües familiares | 4.7.4. Final || V. LA SITUACIÓN DE LENGUAS EN CONTACTO EN LA COMUNIDAD DE HABLA DE AYAMONTE: ASPECTOS NO ESTRUCTURALES | 5.1. DISTRIBUCIÓN SOCIAL DE AMBAS LENGUAS | 5.2. FACTORES NO ESTRUCTURALES | 5.2.1. Habilidades lingüísticas en portugués | 5.2.2. Modo de adquisición de la competencia lingüística en portugués | 5.2.3. Dominios de uso del portugués en la comunidad de habla | 5.2.4. Modalidad de habla que los informantes usan en Portugal | 5.2.5. Conciencia, creencias y actitudes sociolingüísticas acerca de la lengua portuguesa | 5.2.6. Resultados de la encuesta anónima (EA) en el sector del comercio | 5.2.7. Recapitulación | 5.2.8. El bilingüismo de la zona Río Arriba | 5.2.8.1. Localización geográfica | 5.2.8.2. Interacción entre el uso del portugués y del español en la zona, los condicionantes socioculturales de los allí residentes y sus actitudes sociolingüísticas | 5.2.8.3. Bilingüismo y diglosia || VI. EL PORTUGUÉS HABLADO POR AYAMONTINOS: ASPECTOS ESTRUCTURALES Y ESTRATIFICACIÓN SOCIAL | 6.1. INTRODUCCIÓN | 6.2. ANÁLISIS DE LAS INTERFERENCIAS ESPAÑOLAS EN EL PORTUGUÉS HABLADO O CONOCIDO EN LA COMUNIDAD | 6.2.1. Perspectiva léxico-semántica | 6.2.1.1.Variable d´) INTERFERENCIAS LÉXICAS ESPAÑOLAS | 6.2.1.2. Estratificación social de los lexemas | 6.2.2. Perspectiva fonético-fonológica | 6.2.2.1. Variable a´) -/š/ IMPLOSIVA EN PORTUGUÉS | 6.2.2.2. Variable b´) /s/ y /z/ en posición explosiva en portugués | 6.2.2.3. Variables secundarias c | 6.3. CAMBIOS DE CÓDIGO | 6.3.1. Perspectiva lingüística | 6.3.2. Perspectiva sociolingüística || CONCLUSIONES || REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS || ANEXOS | ANEXO 1.- CUESTIONARIO GENERAL | ANEXO 2.- CUESTIONARIO DEL ESTILO "RESPUESTA" (B) | ANEXO 3.- CUESTIONARIO DEL ESTILO "LECTURA DE UNA LISTA DE PALABRAS" (C) | ANEXO 4.- CUESTIONARIO DEL ESTILO "LECTURA DE PARES MÍNIMOS" (D) | ANEXO 5.- TEST DE TRADUCTIBILIDAD LÉXICA EN PORTUGUÉS (Tp) | ANEXO. 6. CUESTIONARIO PARA LOS RESIDENTES RÍO ARRIBA | ANEXO 7. TABLAS DE CUANTIFICACIÓN DE OCURRENCIAS DE LAS VARIABLES

Notas: 

Tesis doctoral.

Língua: 
Área geográfica: 
Última modificação: 
02/08/2019 - 14:23